Cuenta Especial Bancaria de Primas y el Acto Administrativo que ordena su cierre

En cuanto a la apertura y mantenimiento de la Cuenta Especial Bancaria de Primas, alegado por el ciudadano JOSE FELIX DE PABLOS, el criterio de esta Superintendencia de Seguros es el siguiente: en fecha 29 de diciembre de 1971 este Organismo notifica al mencionado ciudadano, mediante Oficio, que considera como única eximente de la obligación de los corredores de seguros de mantener una cuenta especial para el manejo de las primas que la cobranza de primas se efectúe mediante cheques emitidos a nombre de las compañías de seguros. Del análisis de dicho Oficio se observa que contiene una manifestación de voluntad de la Administración tendiente a producir un efecto jurídico determinado, la extinción de una situación jurídica individual, esto es, la exención del establecimiento de la Cuenta Especial Bancaria de Primas cuando el productor recibiese cheques a nombre de las compañías aseguradoras. En este sentido, queda claro que nos encontramos en presencia de un acto administrativo de efectos particulares.

Tal actuación debe examinarse a la luz del principio de legalidad, el cual de manera general está contemplado en el artículo 117 de la Constitución Nacional: "La Constitución y las leyes definen las atribuciones del Poder Público y a ellas debe sujetarse su ejercicio." Desde el punto de vista de la legalidad administrativa, la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos consolida y amplía la obligación de la Administración de someterse a la legalidad, en efecto, dispone el artículo 1° que: "La Administración Pública Nacional y la Administración Pública Descentralizada, integradas en la forma prevista en sus respectivas leyes orgánicas, ajustarán su actividad a las prescripciones de la presente Ley".

En ejecución de tal principio y con base en la citada Ley Orgánica, la actividad de la Administración Pública está sometida a una serie de regulaciones, entre las cuales, y para el caso que nos ocupa, tenemos: la jerarquía de los actos administrativos y la inderogabilidad singular de los Reglamentos. Así, los actos administrativos deben estar no sólo sometidos a la Ley, sino que quedan sujetos a los actos administrativos de jerarquía superior, en razón de lo cual estos actos administrativos no pueden ser lesionados por actos de jerarquía inferior. Los artículos 13 y 14 de la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos disponen:

Artículo 13: "Ningún acto administrativo podrá violar lo establecido en otro de superior jerarquía; ni los de carácter particular vulnerar lo establecido en una disposición administrativa de carácter general, aún cuando fueren dictados por autoridad igual o superior a la que dictó la disposición general."

Artículo 14: "Los actos administrativos tienen la siguiente jerarquía: decretos, resoluciones, órdenes, providencias y otras decisiones dictadas por órganos y autoridades administrativas."

Del análisis de los artículos transcritos podemos destacar que han sido establecidas dos reglas de aplicación; la primera, que los actos administrativos deben atender la jerarquía establecida, por lo que los actos de menor rango no pueden derogar a los de rango superior; la segunda, que un acto administrativo particular no puede derogar una disposición de carácter general.

En el caso que nos ocupa el acto administrativo contenido en el Oficio de fecha 29 de diciembre de 1971 pretendió, y así lo hizo, extinguir, cumplidas ciertas condiciones, el deber de los corredores de seguros de abrir y mantener la Cuenta Especial Bancaria de Primas. Decisión que a la luz de los precitados principios que regulan la actividad administrativa resulta jurídicamente objetable, toda vez que la mencionada obligación está contenida en el artículo 2° del Reglamento de la Ley de Empresas de Seguros y Reaseguros sobre el Cobro de Primas por los Intermediarios de Seguros, el cual no sólo constituye un acto administrativo general úDecreto N° 625 del 22 de junio de 1971ú sino que ha sido dictado por la máxima jerarquía de la Administración Pública úPresidente de la Repúblicaú.

Aunado a ello debe destacarse que, el citado Reglamento no establece excepción alguna en relación con la apertura y mantenimiento de la Cuenta Especial Bancaria de Primas, por el contrario, el Código de Cuentas y Normas de Procedimientos para Corredores de Seguros dispone en la Norma N° 6 - Cuenta Especial Bancaria de Primas - Cuenta N° 1-12 que: "Los Corredores de Seguros al efectuar el Cobro de Primas, deberán sujetarse al siguiente régimen: mantener una Cuenta Especial Bancaria destinada exclusivamente al manejo de las primas. Dicha cuenta deberá ser abierta en un Instituto Bancario domiciliado en el país. YSi el Corredor de Seguros tuviere necesidad de realizar cambio de Instituto Bancario, en el cual se encuentre abierta la Cuenta Especial de Primas, o del número de ésta, deberá solicitar autorización escrita por ante la Superintendencia de Seguros.". Como se observa, dicho instrumento normativo, de fecha 23 de junio de 1977, reitera la obligación contenida en el artículo 2° del ya aludido Reglamento de la Ley de Empresas de Seguros y Reaseguros sobre el Cobro de Primas por los Intermediarios de Seguros, de manera que por ser de fecha posterior y por su carácter general, debía ser aplicado con preferencia al acto administrativo contenido en el Oficio de fecha 29 de diciembre 1971.

De todo lo precedentemente expuesto, se confirma la vigencia y exigibilidad de la obligación de los corredores de seguros de abrir y mantener la Cuenta Especial Bancaria de Primas prevista en el artículo 2 del Reglamento de la Ley de Empresas de Seguros y Reaseguros sobre el Cobro de Primas por los Intermediarios de Seguros, reafirmado por la Cuenta N° 1-12 de la Norma N° 6 úCuenta Especial Bancaria de Primasú del Código de Cuentas y Normas de Procedimiento para Corredores de Seguros, por consiguiente, resulta contraria a derecho la exención del cumplimiento de dicha norma.

Finalmente, debe precisarse que con base al Oficio de fecha 29 de diciembre de 1971, el ciudadano José Félix de Pablos entendió que la no apertura de la Cuenta Especial Bancaria de Primas constituía una conducta ajustada a la normativa prescrita por la Superintendencia de Seguros, por lo que resultaría contrario al principio de seguridad jurídica sancionar a un administrado que cree estar actuando con apego a la legalidad, en base a un acto emanado de su órgano de Control. No obstante lo expresado, deberá informarse al precitado corredor de seguros que deberá ajustarse, a partir del ejercicio económico correspondiente a 1998, a las disposiciones concernientes a la apertura y mantenimiento de la Cuenta Especial Bancaria de Primas.