Póliza de Responsabilidad Patronal

La Responsabilidad Patronal está dirigida a proteger los accidentes o enfermedades que sufran los trabajadores en la sede de la empresa en la que laboran durante la jornada de trabajo fijada. Esta responsabilidad consagrada en el artículo 560 de la Ley Orgánica del Trabajo, enmarca tanto la responsabilidad subjetiva como la objetiva del patrono, es decir, éste será responsable de los daños que sufra el trabajador tanto por los hechos ocasionados por sí mismo, bien sea por negligencia o con intención, como por los hechos ocasionados por terceros que dependan de él en una relación laboral, ello en virtud de las disposiciones contenidas en el Código Civil, el cual dispone respecto a la primera, en su artículo 1.185, que el que con intención, o por negligencia, o por imprudencia, ha causado un daño a otro, está obligado a repararlo (responsabilidad subjetiva), y en cuanto a la responsabilidad objetiva establece la obligatoriedad de responder de los daños causados por los sirvientes o dependientes (artículo 1.191); por animales que tenga bajo su cuidado (artículo 1.192); por los alumnos y aprendices (artículo 1.190); y por las cosas que tienen bajo su guarda (artículo 1.193), a menos que exista una eximente de responsabilidad como por ejemplo, el hecho del príncipe (verbigracia, la expropiación por causas de utilidad pública).

En estas mismas condiciones, la Ley Orgánica del Trabajo consagró la responsabilidad del patrono, al incluir dentro de ella tanto los hechos ocasionados por el mismo, con culpa o dolo, (responsabilidad subjetiva), como por los hechos ocasionados por los trabajadores, en caso de culpa, o por animales, cosas o dependientes a cargo del patrono, excepto cuando exista un hecho del príncipe o de un tercero ajeno a la relación que no depende del patrono. En estos casos, la responsabilidad del patrono desaparece, ya que de acuerdo a la norma contenida en el artículo 560 de la Ley Laboral, su responsabilidad se limita a las enfermedades o accidentes ocurridos durante la jornada de trabajo y respecto a las personas que se encuentran bajo su dirección. En esta materia, también existen otras causas de eximente de responsabilidad consagradas en la propia Ley, en su artículo 563: cuando el accidente sea debido a causas de fuerza mayor extrañas al trabajo, si no se comprobare la existencia de un riesgo especial; cuando se trate de personas que ejecuten trabajos ocasionales ajenos a la empresa del patrono; cuando se trate de personas que ejecuten trabajos por cuenta del patrono en sus domicilios particulares; y, cuando se trate de los miembros de la familia del propietario de la empresa que trabajen exclusivamente por cuenta de éste y que viven bajo el mismo techo.

Ahora bien, en la Póliza de Responsabilidad Patronal, donde la compañía de seguros asume la responsabilidad que corresponde al patrono, debe tenerse en consideración la disposición contenida en el Código de Comercio, según la cual "El asegurador no responde de la pérdida o deterioro proveniente de vicio propio de la cosa, de un hecho personal del asegurado o de un hecho ajeno que afecte civilmente la responsabilidad de éste; ni de riesgos de guerra y de motines" (artículo 565) (subrayado nuestro). Sin embargo, respecto a esta disposición del Código de Comercio se ha establecido en la doctrina y en la jurisprudencia venezolana, que no se trata de una norma de orden público, por lo que puede ser relajada o derogada por las partes en el convenio que suscriban, dejándose de esta manera abierta la posibilidad de que la empresa de seguros en esta Póliza, tome para sí la responsabilidad que surge para el patrono ante los accidentes y enfermedades que sufran los trabajadores con ocasión de la negligencia, imprudencia e impericia del patrono (responsabilidad subjetiva) o por la culpa del propio trabajador (responsabilidad objetiva). No se incluye dentro de estas consideraciones la intencionalidad, por cuanto en estos casos dejaría de existir el interés asegurable requerido en los contratantes y beneficiarios en los contratos de seguros, y su falta acarrea la nulidad del contrato por inexistencia de la causa.

Con relación a si esta Póliza en las condiciones presentadas puede ser considerada como una Póliza de Responsabilidad Patronal, o por el contrario se trata de una Póliza de Hospitalización Cirugía y Maternidad o de Accidentes Personales, se considera que si bien no debe excluirse de la responsabilidad que asume la empresa la negligencia o imprudencia del trabajador y del patrono, vistas las consideraciones anteriores, en ningún momento puede pensarse que se trata de una Póliza de Hospitalización, Cirugía y Maternidad o de Accidentes Personales, en razón de que a pesar de que se excluye tanto la responsabilidad por los hechos ocasionados por el trabajador y por el patrono con culpa, éste continua siendo responsable de los accidentes ocasionados durante la jornada de trabajo en la sede de la empresa, bien por caso fortuito o por fuerza mayor, haciéndose entonces responsable la empresa en estos casos, con lo cual no se quiere indicar que no se considere errada la posición de la empresa de seguros en querer excluir de sus riesgos la negligencia del patrono y del trabajador. Además debe agregarse que en estas pólizas existen riesgos distintos, ya que en las Pólizas de Hospitalización, Cirugía y Maternidad suscritas por el patrono en beneficio de los trabajadores, la empresa cubre las enfermedades que sufran los trabajadores fuera de la sede y del horario de trabajo, al igual que la póliza de accidentes personales respecto a los riesgos contratados. De manera que existen riesgos distintos en cada una de estas pólizas, sin excluir la posibilidad de que respecto a ellas ocurra un mismo siniestro.

Por tanto, considera la Consultoría Jurídica que no siendo la disposición contenida en el artículo 565 del Código de Comercio de orden público, y por tanto puede ser relajada o derogada la misma por las partes en el convenio, y que la Ley Orgánica del Trabajo consagra la Responsabilidad Patronal en normas que sí son consideradas de orden público, y por ende no puede ser derogadas por las partes en los contratos, la Póliza de Responsabilidad Patronal no debería establecer en su artículo 8° como exclusiones la culpa tanto del trabajador como del patrono, pero sí respecto a la intencionalidad de ambos, y que además, esta Póliza no puede ser enmarcada dentro de una Póliza de Hospitalización, Cirugía y Maternidad o de Accidentes Personales, en razón de que respecto a ellas existen siniestro distintos.